miércoles, 14 de abril de 2010

Por una conciencia ecológica y sostenible

Medio siglo ha transcurrido desde que empezó a surgir lo que hoy conocemos como conciencia verde. Al mismo tiempo que Rachel Carsson publicaba La Primavera Silenciosa, considerado uno de los primeros libros ecologistas modernos, las principales industrias del mundo se frotaban las manos ante la exención legal de sus barbaries. Desde entonces hasta nuestros días, pocas cosas han cambiado en la práctica a pesar del notable aumento de la conciencia social. Se creó un Tratado de Kyoto carente de sentido y se intentó frenar sin éxito la impunidad de corporaciones multinacionales. Los problemas ambientales originados por la expansión de las ciudades son cada vez mayores y más visibles a los ojos de todos, pero poco hacemos por evitarlo

Y es son precisamente las verdades incómodas (ya lo decía Al Gore) las que tendemos a olvidar más fácilmente. Vivimos en un mundo en el que nos negamos a aceptar que desperdiciamos toneladas de comida a diario mientras en otros países se mueren de hambre, que preferimos el coche al transporte público o que utilizamos sin control bolsas de plástico difícilmente desechables. No nos gusta explotar a los países en desarrollo, pero la deslocalización de nuestras empresas occidentales hacia éstos no parece molestarle a nadie. Igual que tampoco parece haber inconveniente en cebar con agua los campos de golf o construir urbanizaciones imposibles destruyendo para ello parte del ecosistema en el que vivimos.

En ocasiones anteriores hemos dedicado un espacio a diferentes alternativas ecológicas y sostenibles como el Freeganismo o la Urcomancia. Con esta entrada queremos dar cabida a la reflexión verde una vez más. La Bici Crítica, o también conocida como Masa Crítica, es una iniciativa existente desde hace años y todavía desconocida para muchos. Reivindica un mayor uso de la bicicleta para reducir la contaminación y evitar otro tipo de conflictos que generan las grandes ciudades. Creemos en la importancia de las diferentes alternativas sostenibles para educar y a dar a conocer que otras realidades son posibles con la participación de todos. Porque la clave del asunto, por encima de grandilocuencias y palabras, reside ahí, en el día a día.

Quizá estas palabras no sirvan para cambiar el mundo que nos rodea por sí mismo, pero si consiguen despertar algunas conciencias habremos conseguido nuestro objetivo.


Reyes Martínez

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
Copyright 2009 Panceta de cerdo. Powered by Blogger Blogger Templates create by Deluxe Templates. WP by Masterplan